Otro blog más de Jovenes Cooperantes Extremeñ@s
9 Dic
Pues, sí, la cuenta atrás ha comenzado, como bien comenta Esmeralda, y nosotras ya estamos con un pie acá y otro allá, pero no por ello hemos dejado de empaparnos de lo que todos los días nos ofrece Paraguay y sus gentes. (Como la megaperegrinación que desde hace días se inició por todo el país hasta Caacupé, lugar donde se sitúa la patrona del país, y a la que llegaron miles de personas religiosas para venerar a su virgen. Estuvimos ayer por la tarde para ver el ambiente y comprobar hasta qué punto la fé les atraviesa hasta el alma).
Una de las cuestiones de las que poco o nada hemos hablado acá ha sido de la historia del Paraguay, un capítulo interesante cuya huella aún se nota en el ambiente. Paraguay está marcada (aún hoy) por haber sido colonia española, primero, y después por lograr su independencia (que este año se cumplen 200 años de ella), pero también por dos conflictos sangrientos como fueron la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870) y la Guerra del Chaco (entre Bolivia y Paraguay entre 1932 y 1935). En ambos Paraguay perdió mucho, tanto civiles como tierras y recursos, y hoy aún son una gran herida de su pasado.
Hace días encontramos estos tres enlaces sobre la primera, la Triple Alianza, que nos pareció interesante postear aquí y compartirla, porque nunca está de más indagar un poquito más en las entrañas de un país y sus gentes. Al parecer, los vídeos son de una serie argentina proyectada por las televiones paragauayas que explican muy bien cómo Argentina, Brasil y Uruguay se unieron para acabar con el Paraguay. Y vaya si lo consiguieron, haciendo que este país se redujera a más de la mitad en progreso y desarrollo y provocando una gran herida que marcaría su historia hasta lo que es hoy. Ahí va, espero que lo disfruten…
http://www.youtube.com/watch?v=vyunitDmMCw
http://www.youtube.com/watch?v=QanGSAMSGe0&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=KeQek4bFJEk&feature=related
8 Dic
La noche que llegamos a Asunción llovía. Llovía a raudales. Han pasado ya cinco meses desde entonces, pero el cielo hoy también está cubierto y con amenaza de agua.
Es curioso comprobar cómo pasa el tiempo. A la vuelta de la esquina tenemos el encuentro de Bolivia entre las miembras de la Red de Mujeres Munícipes del Paraguay y la Asociación de Concejalas de Bolivia. Un intercambio de experiencias que será importante para las mujeres que participen y también para nosotras, por poder presenciar por primera vez un encuentro de estas características. Será del 11 al 16 en Santa Cruz. De acá, irán nueve concejalas (una se dio de baja a última hora), junto a dos representantes de la Secretaría de la Mujer y de la Municipalidad de Asunión. Llevamos ya tiempo gestionando El avión despega dentro de cuatro días y allá nos estarán esperando. Nosotras estamos deseosas de llegar.
Precisamente para echar una mano a una de las concejalas, Sonia González, en los preparativos de cara a Bolivia, nos acercamos hace casi un tiempo a su departamento, el departamento de Amambay, frontera con Brasil. Ella nos había pedido que fuéramos y lo hicimos encantadas. Ya durante el viaje de ida se preveía que esos días iban a ser peculiares. En el auto, fuimos charlando y discutiendo con Juancho, el conductor, sobre temas relacionados con las mujeres. Así transcurrió el camino de ida, entre diálogos, confesiones, sueño, risas y música. Llegamos a Pedro Juan Caballero, capital de Amambay, a las dos de la mañana. Cuando quisimos darnos cuenta el sol estaba llamando a la ventana. Lo que no sabíamos es que en esa jornada íbamos a tener una de las experiencias más enriquecedoras de nuestra vida en Paraguay. La comunidad indígena de Itaguazú nos esperaba.
68 familias se distribuyen a lo largo y ancho de las tierras. El papel de las mujeres es primordial. Además de cultivar, elaboran la artesanía que luego sus maridos venden en las ciudades paraguayas. Y también se organizan para que el trabajo sea más operativo.

Ellas piensan mucho acerca de la continuidad de la comunidad. Quieren conservar su cultura y que lxs jóvenes no se marchen fuera en busca de una vida mejor. En definitiva, les gustaría que su lugar de origen les ofreciese oportunidades suficientes para no abandonar la comunidad. Por ello se deciden a crear nuevas alternativas, como un proyecto de apicultura o una asociación mixta, Jopotyra, en la que abordar los temas de interés. Por eso inciden en la importancia de la educación y quieren habilitar un colegio técnico agropecuario, “para que sigan aquí su formación y no se vayan a la ciudad”.
Silvia, la líder de las mujeres de la comunidad, y Amalia, su madre, junto al resto de mujeres, nos abrieron las puertas de su vida y nos contaron sus miedos, vivencias y esperanzas. Rezamos para espantar los malos espíritus y bailamos tomadas de la mano al son de la danza que nos cantaron. Fue un momento inolvidable. La Pachamama te atravesaba la piel.

Esa misma tarde nos fuimos hasta el municipio de Capitán Bado, donde hicimos un minitaller de identificación de necesidades, que volvimos a repetir al día siguiente en Bella Vista. Se evidenciaba que las concejalas tenían ganas, estaban motivadas y con ilusión por constituir la Secretaría de la Mujer en sus municipios. Comentaron sus expectativas, sus necesidades, sus pretensiones. Y nosotras aprendimos mucho de ellas.
El viaje al departamento de Amambay supuso una bomba de oxígeno, un revulsivo, una inyección de energía positiva y necesaria. Zulma, Sonia y Angélica se encargaron de hacernos sentir, de emocionarnos, de alentarnos, de ilusionarnos. Fueron días estimulantes.
De eso hace ya algún tiempo. Ahora, en el día a día, seguimos con nuestro trabajo habitual aunque de vez en cuando se celebran eventos interesantes a los que no nos resistimos a ir. Uno de éstos fueron las jornadas de Comunicación para el Desarrollo, en la que, cosas del azar, intervino Hilda Herrera, de la Asociación de Mujeres Municipalistas de Ecuador. Fue una exposición rica y dinámica, de la que obtuvimos informaciones valiosas en cuanto al papel de las mujeres en la política.
Constatamos que la violencia en este ámbito existe. Que las mujeres siguen siendo silenciadas, excluidas de lugares de decisión, minimizados sus aportes. Resultó llamativo el testimonio de una mujer política, que decía lo siguiente: “Ha sido duro entender que el poder no se usa para el bien común sino para intereses personales”. Como tinte positivo, apuntaba que en el mundo indígena, y aunque parezca asombroso, algunos hombres están promoviendo el crecimiento personal y laboral de las mujeres. Una gran alegría.
Habría muchos otros aspectos que contar, pero por el momento se queda aquí. Ahora lo único que nos queda es disfrutar y aprender de los días que aún permaneceremos por estas tierras y seguir enriqueciéndonos como hasta ahora. Aunque la cuenta atrás ya haya empezado.
2 Nov
¡De vuelta!! Sí, sí, hemos vuelto a este nuestro/vuestro espacio aunque en realidad nunca nos fuimos. Han de perdonarnos pero la vida paraguaya nos tiene más que absorbidas, qué le vamos a hacer, si estuviesen acá como nosotras seguro que también se encontrarían en esta misma situación: casi sin tiempo para contar todo lo que nos gustaría contar. Pero bueno, hemos vuelto y tenemos muchas cosas que explayarles…
Estamos en el ecuador de nuestra experiencia. Parece mentira pero ya han pasado los tres primeros meses de la beca y estamos que no nos lo creemos. Desde las últimas líneas de este espacio, el trabajo en la Red de Mujeres Munícipes (RMMP) va viento en popa. Las capacitaciones y jornadas de formación han seguido su marcha. Ya sólo falta una, se celebrará en Asunción y será la que remate el año, por lo que se prevé que va a ser la más grande de todas.
A parte de esto, nosotras estamos inmersas en otro proyecto dentro de la Red: una jornada de capacitación que se realizará en Santa Cruz (Bolivia) a mediados de diciembre, y donde acudirán diez mujeres concejalas e intendentas que son las de mayor representatividad por su trabajo y liderazgo dentro del colectivo. Éstas serán las encargadas de contar sus experiencias profesionales, como políticas en el ámbito local, así como la labor que hace la Red en el país y el ímpetu que muestran por incluir a las féminas en el ámbito político paraguayo, entre otros apuntes. Explicarán la evolución del colectivo e intercambiarán experiencias con las participantes bolivianas, porque de eso mismo es de lo que trata este evento que durará toda una semana. Las mujeres bolivianas de Acobol (Asociación de Concejalas de Bolivia), con las que Felcode también trabaja, son las que nos han invitado a este acto que no hemos podido rechazar. La idea pinta genial y nosotras estamos emocionadas con lo que podamos encontrarnos y con lo que pueda servir para la Red y sus integrantes, ya que el cambio de experiencias siempre es enriquecedor y productivo.
Pero de esto iremos hablando en próximas entradas ya que aún queda mucho trabajo por hacer y rematar. Tan sólo adelantamos que para nosotras será la última actividad con la Red y que para ello estamos preparando material publicitario y trabajando en la elaboración de una revista que congregará todo lo realizado por la RMMP hasta ahora y que le servirá al colectivo para el futuro, además de darle mayor visibilidad.
Así que… ¡¡volveremos a Bolivia!! Y es que ya estuvimos a principios de octubre recorriendo parte del país y desconectando del mundo paraguayo gracias a los días libres que conseguimos por trabajar algunos fines de semana. La verdad es que fue una válvula de escape que nos ha servido como punto y aparte en este bagaje en terreno.
La lucha del pueblo
Pero el terreno no sólo compete al trabajo que se realiza. También incluye el día a día: lo que ocurre en el país y ciudad donde una está, de lo que habla la gente, de lo que le interesa y no, los acontecimientos más importante y los que pasan desapercibido, lo que dice la prensa, los corrillos de paraguayos/as que se reúnen compartiendo tereré… De ahí que resalte la manifestación que esta semana ha habido por parte de la población campesina e indígena para que se implante la Reforma Agraria del gobierno de Lugo ante el “robo” de tierras, llamadas “mal habidas”, y la corrupción en el país. Miles han sido los que se han sumado a la causa en las calles del centro asunceno para reivindicar leyes que velen por un cambio de la situación. Son muchos años los que lleva esta lucha latente en Paraguay y en los que el gobierno (de uno y otro color) ha mirado para otro lado. El río de gentes reivindicaba un cambio para el 20% del suelo paraguayo que ha quedado en manos de latifundistas y empresarios, casi su mayoría brasiguayos, lo que ha provocado que más de 400.000 paraguayos/as hayan tenido que salir de su medio de vida (el 8% de la población). Ernesto Benítez, portavoz de la Coordinadora de Productos Agrícolas de San Pedro Norte, que acudía con miembros de su organización a la manifestación, me contaba a las puertas del Palacio de Justicia, donde fueron a gritarles los indignados/as, que el Estado ha ido vendiendo sin escrúpulos la tierra que en su día era un bien público, es decir, que todos y todas del país podían utilizarlas y cultivarlas.


De toda esa población, la mujer es la que peor parte se lleva. Su discriminación en el país (y en el mundo) es triple: por ser mujer, por ser campesina o indígena y por ser pobre. Así que ellas, las mujeres, también se unieron a esta lucha porque tienen mucho por lo que reivindicar y exigir a su gobierno. “Sin la tierra nos están quitando nuestra forma de vida”, me comentaba una de ellas amarrada a una pancarta de Conamuri, la Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Campesinas.

Corrupción, tierras robadas, justicia, soberanía alimentaria, derechos, leyes, suma, lucha, futuro… fueron algunas de las palabras que se repetían en la marcha acompañadas de algunos cantos que se oían al unísono como “!Oh, lelé, oh, lalá, si este no es el pueblo, el pueblo dónde está!”; “Oligarca, te venimos a avisar, si no devolvés la tierra, qué kilombo vamos a armar”. También, los estudiantes que desde sus facultades se muestran unidos a este problema pedían “reforma agraria y universitaria”.
Esto no se aleja demasiado de la situación del campesinado latino, ya que, por desgracia, la cosa se repite en muchos otros países. Algun@s piensan que el tema está tan trillado que no cabe esperanza de cambios para l@s que exigen. Pero a pesar de los años de lucha y de los momentos de flaqueza e impotencia, siguen saliendo a las calles paraguayas porque apuestan por una situación mejor y un respeto a sus derechos y dignidad. Seguirán pues en su lucha y conversarán con los poderes que sean necesarios porque quieren ser escuchad@s y no ningunead@s.
Cumbre Iberoamericana
Otro de los asuntos importantes de estos días ha sido la XXI Cumbre Iberoamericana. Esto sí que lo ha conocido la opinión pública a través de los medios masivos. Los líderes de Estado y de Gobierno sí que han podido desfilar por las páginas de los diarios internacionales y no lxs campesinx, a pesar de que son muchxs los que creen que esas reuniones no valen la pena y que los acuerdos a los que se llegan siempre son de mercado, por mucho que los países latinoamericanos exijan cambios sociales y de derechos (http://www.cubainformacion.tv/index.php?option=com_content&view=article&id=25652%3Apatetica-cumbre&catid=63&Itemid=200228).
La única participación que la población civil puede hacer en este tipo de cumbres es la del Foro Cívico, un espacio para organizaciones civiles que durante un par de días evalúan su participación en los Estados y el comportamiento de éste con ellas y elaboran un documento con puntos para mejorar y fortalecer relaciones con el fin de caminar por el mejor y más justo sendero. Pues bien, en uno de esos encuentros pude participar a pesar de no formar parte del equipo directivo de ninguna asociación u ONGD (como al parecer se establecía) ni de estar invitada, cosa más curiosa. Pero entré, que es lo importante, y pude aprender de los que controlan y saben de qué va la cosa.
La representación social procedía de casi todos los países iberoamericanos y cada uno aportaba su punto de vista desde su propia experiencia. Fueron como 80 personas, así a ojo, las que me pareció que pudieron participar en la jornada de la mañana, donde hubo turno de palabra para todas. Por la tarde, nos dividimos en tres grupos de trabajo distintos. Yo me acoplé en uno sobre libertad de expresión y medios de comunicación en el que se elaboró un texto con propuestas para que los Estados velen por la libertad de expresión y garanticen el derecho de recibir contenido informativo veraz, entre otras cuestiones.
Fue oportuno y muy interesante poder formar parte de este grupo de trabajo aunque lamenté la ausencia de más organizaciones paraguayas y de asociaciones de periodistas de los países invitados. Por suerte, iba acompañada por un compañero extremeño quien supo poner encima de su mesa de trabajo diversos puntos importantes a tener en cuenta sobre las nuevas perspectivas de la cooperación internacional en su aporte para la transformación del Estado y del desarrollo que se tomaron en cuenta. Así que salimos satisfechos.
Celebraciones
Pero como todo en esta vida no es trabajar, hoy, 1 de noviembre, se celebra, como en otras partes del mundo, el Día de Todos los Santos, aunque acá no sea festivo, tan sólo un día en el que los cementerios se han llenado de familiares que han velado por sus seres queridos.
Con motivo de este día, el domingo se realizó la “marcha de los muertos vivientes” por el centro de Asunción. Multitud de jovenzuelos/as zombis pasearon por las calles alertando a los viandantes con gritos. Nosotras estábamos en la cocina, preparando algo para comer, cuando empezamos a escuchar algarabía en masa a lo lejos. Pensábamos que eran seguidores de un partido de fútbol o algo parecido, pero no, se avecinaban muertos recién resucitados que se negaban a volver a sus tumbas.
No sabemos si el mes de noviembre será para salir a la calle, pero entre el calor y las continuas celebraciones que se presentan, no será para menos. Entre ellas algunos cumpleaños (incluido el de ésta que escribe) y el bautizo de Paulina, la niña de Mercedes y Puma, pareja de amigos paraguayos que han parido a la criatura más salá de todo el Paraguay. Ya veremos cómo se festeja todo esto ya que fijo que será diferente.
En fin, gente, que la vida paraguaya siguen enfiladita y ya con menos tiempo al frente para disfrutar. El billete de vuelta ya lo tenemos y en estos momentos se nos mezclan las sensaciones, visiones, experiencias… Pero continuamos aprendiendo y sonriendo por estar acá.
“Desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas.” Cortáza.
El calor empieza a notarse en Asunción. En los últimos días las temperaturas son bastante más agradables. ¡Parece que el verano empieza a abrirse paso y se agradece! Cuando sale el sol, la ciudad resplandece, los colores se avivan y el ambiente se endulza. La azotea es un rincón perfecto para dejarse seducir y contemplar la ciudad desde arriba en toda su plenitud.

Nosotras continuamos embarcadas en la aventura de la Red. En las últimas semanas hemos mantenido reuniones con mujeres ‘clave’ de Asunción, para que nos diesen información de interés, puntos de vista y nos permitiesen navegar en el océano de la mujer en el país y, más concretamente, en la organización a nivel político. Hemos tenido encuentros bastante interesantes y provechosos. Ahora andamos volcadas en una gira por distintos lugares del interior, para que las concejalas e intendentas de departamentos más alejados conozcan la Red y nosotras, al mismo tiempo, podamos conocer las necesidades. Mañana (ya hoy en España) tenemos la primera cita en Paraguarí. ¡Qué nervios! Nuestro fiel colaborador José María, ya se hizo eco http://www.novaparaguay.com/nota.asp?n=2011_9_15&id=17538&id_tiponota=11, aunque esta nota de prensa la hicimos a petición de una de las concejalas porque, en realidad, la gira es a nivel interno y no es el objetivo darle difusión sino reforzar la Red. Pero ya que nos la pidieron, aprovechamos y la enviamos a algunos medios.
Al estar situadas en pleno centro de Asunción, disfrutamos de las joyitas que nos ofrece la cultura paraguaya. Hace unos días que tuvo lugar la cuarta edición del Festival Internacional de Cine Documental (www.pla.net.py/cinefest/festidoc) y vimos proyecciones muy muy interesantes de temáticas bien diversas que iban desde el desastre que supone para los campesinos el cultivo de soja transgénica (‘El precio de la semilla’), hasta un lindo viaje al pasado descubriendo la parte más poética del Che Guevara (‘Che, un hombre nuevo’), pasando por un dulce y espléndico recorrido por la situación compleja y en constante transformación de América Latina (‘Ojos bien abiertos: viaje por la Sudamérica de hoy’). En este último, tiene un peso importante el libro ‘Las venas abiertas de América Latina’, de Galeano, de hecho él aparece en varias ocasiones durante la película. Otro de los destacados fue ‘Planeta plástico’, que un poco al estilo Michael Moore muestra cómo este material lo invade todo, sin que nos demos cuenta. En fin, ¡mucha, mucha cosa interesante que, si podéis, os recomendamos ver!
También hemos aprovechado para ir a algún que otro sitio, alejadas del mundanal ruido J Este fin de semana, sin ir más lejos, estuvimos perdidas en la inmensidad de la naturaleza, empapándonos del aire fresco, de armonía y paz. Sintiendo hermosos atardeceres y contemplando impresionantes noches de luna llena, brillantísima y acogedora. Había pasado ya bastante tiempo desde la última vez que habíamos salido y la verdad es que lo necesitábamos. Volvimos con los pulmones y la mente renovada, con la energía del sol flotando sobre la piel y sensaciones agradables clavadas en el cuerpo. Todo ello con gente buena onda que nos trataron fenomenal en todo momento. ¿Qué más se puede pedir? ¡Volver a repetir! J

Y nada, por si no se ha notado, decir que estamos muy contentas y nos sentimos muy afortunadas por tener la oportunidad de vivir esta experiencia. Cada día descubrimos algo nuevo, de la ciudad y también de nosotras mismas. Algo que nos llama mucho la atención y que al estar aquí varios meses tenemos la oportunidad de empaparnos es la diferencia en el lenguaje. Palabras iguales que significan cosas totalmente diferentes. Ya nos lo avisaron al llegar: “Aunque las cosas se llamen igual son distintas”. Y es bien cierto. Sin olvidarnos del ‘coger’ que nos tiene locas, la tarta y la torta (la primera es salada y la segunda es dulce), el oído ya está más que acostumbrado al ‘no más’, y el ‘¿verdad?’ no es una pregunta sino una muletilla. Nuestro vocabulario ya prácticamente se olvidó de los tiempos compuestos…¡Nos encanta!
El tiempo se nos desliza entre los dedos, los días se esfuman y da la sensación de que la experiencia se acelera. Estamos siguiendo nuestro caminito, basado en aprender, disfrutar, hacer las cosas lo mejor posible y tratar de positivizarlo todo en la medida en que podemos. Como decía Fernando Sabino, “…hacer de la interrupción un camino nuevo, hacer de la caída, un paso de danza, del miedo, una escalera, del sueño, un puente, de la búsqueda… un encuentro”.


17 Ago
Salir un día de casa sin ningún rumbo y toparse con gente con ganas de hablarte y contarte las maravillas de este país sienta bien, reconforta y te muestra la parte más humana y solidaria de este Paraguay.
El lunes, 15 de agosto, se conmemoraba la fundación de la capital paraguaya, Asunción, que fue allá por el 1537, motivo por el que la ciudad se engalanó y su ciudadanía desfiló por las calles principales con atuendos y música de comparsa. El ambiente era bueno, en la zona del río había norias y algunos “cacharritos” para los más pequeños y el festival de “Puerto Abierto”, un espacio que reivindica los lugares públicos para la exhibición del arte: música, artículos hechos a mano, payasadas y comida casera era lo que una podía encontrar en el mini reducido festival, al borde del río Paraguay, acompañados de un sol azotador (¡nos vamos a enterar en diciembre!) y el ambiente más alternativo del país. Entre el tumulto, saludos por aquí y por allá; y es que el hecho de que Paraguay sea bien chiquito facilita el conocer a mucha gente, ¡gente de la güena, por cierto! Como el grupo de español@s, que por unas u otras razones somos vari@s y variopint@s los que deambulamos por acá.

La pasada semana, como ya anunciamos en otras entradas, estuvimos en el departamento de San Pedro. Nuestro objetivo, ver de primera mano algunos de los problemas que el campesinado y l@s indígenas de la zona sufren por la explotación de la tierra para el cultivo de soja transgénica. Fue un viaje relámpago pero muy satisfactorio porque, aunque no pudimos ver todo lo que pretendíamos (por alguna razón, miembros de la Gobernabilidad de la zona nos “vetaron” poder usar una camioneta para ir a los campos cuando supieron que iban tres periodistas a la zona, uno argentino y dos españolas. ¡Lógico, supongo!), sí que nos hicimos una idea de cómo viven l@s campesin@s y qué hacen los propietarios (sin arroba) de las tierras para sacar el máximo rendimiento a costa, como siempre de los más débiles. Los indígenas, supuestamente súper protegidos por la Constitución paraguaya, en realidad carecen de derechos y de privilegios. Son rechazados y marginados por instituciones y población (no toda) y se muestran indefensos a la hora de reclamar lo que es suyo. En este departamento son los menonitas los dueños de la mayoría del terreno. Estos llegaron a Paraguay a principios del siglo XX, tras las expulsiones que sufrieron en Europa. Acá, el gobierno les dio tierras con el fin de que las explotasen y gracias a ellos la zona del Chaco en estos momentos está un poco más desarrollada, porque currantes son, todo hay que decirlo. Pero el falso progreso se ha conseguido a costa de ir reduciendo la tierra a los autóctonos y de, encima, “contratarles” sin papeles con sueldos y jornadas basura. Además de ello son un grupo raro, muy metido en sus costumbres y religión delatados por la vestimenta que utilizan (vestido de flores las mujeres y niñas; peto verde, camisa de cuadros y sombrero a lo vaquero los hombres y niños). Pero no por ello se han quedado atrasados en tecnología a la hora de trabajar la tierra ya que son dueños de los últimos tractores y segadoras, todos ellos grandiosos y bien limpios. Al pasar por su vera, algunos nos miraban ensimismados, ¿les pareceríamos extraterrestres venidos de ninguna parte? Les hicimos alguna foto, dudamos pero no pudimos resistirnos, porque para nosotras ellos eran los extraños, personajes sacados de alguna película americana tipo “La Casa de la Pradera”. Menelio, del área de medio ambiente de la Gobernabilidad de San Pedro, quien nos acompañó en el viaje, lanzó un ligero comentario: “nosotros le estamos sacando una foto, ellos nos sacaron de nuestra tierra”. Ante esto, no hubo duda: “flash, flash”.

En el viaje también se habló de visitar los campos de cultivo de marihuana, uno de los mayores del país, pero por motivos de accesibilidad y de tiempo no pudo ser. Hubiese estado genial hablar con alguno de los campesinos que trabaja en ello y de ver quiénes y de qué manera son realmente los que están metidos en este mega negocio que implica a altos cargos políticos, empresarios y policía. De ahí que aunque esté considerado un cultivo ilegal no se haga absolutamente nada para erradicarlo y para solucionar, en ese caso, que los que lo trabajan se empleen en otros sectores productivos de la zona. ¡Pero nada saldrá más rentable que la droga, por lo que es impensable acabar con ella!
Por cierto, ahí les dejo los enlaces de lo que José, de Nova Paraguay, con quien viajamos, escribió tras el viaje:
http://novaparaguay.com/nota.asp?n=2011_8_12&id=17392&id_tiponota=11
http://www.novaparaguay.com/nota.asp?n=2011_8_15&id=17408&id_tiponota=4
En relación a este tema, el sojero paraguayo, son pocos los medios de comunicación que lo tratan, sobre todo desde el punto de vista de los problemas sociales, económicos, medioambientales y de salud que acarrean para la población que vive en la zona de cultivo. Aun así, siempre hay alguno que se desmarca de lo establecido y apunta datos distintos. Este es el caso del periódico Ea’ que en su editorial de febrero de este año explica: “(…) el modelo sojero, el modelo de exportación de materias primas no sirve. No genera fuentes de trabajo porque se manejan con máquinas que no necesitan más que un par de hombres para manejarlas, precisan cultivar sobre miles de hectáreas para ser rentables a sus capitales, por lo que van expulsando comunidades campesinas hacia las zonas marginales de la ciudad y en las condiciones actuales pagan mínimos impuestos mediante el poder mafioso con el que manejan los gobiernos turcos, sobre todo al Parlamento. ¿De qué nos sirve entonces este crecimiento? ¿Tenemos razones para alegrarnos? ¿O, por el contrario, entristecernos ya que esto fortalecería estos omnipotentes y extorsivos poderes económicos? (…)
(…) Allá donde dominan los cárteres de la soja, no existe el Estado. Las leyes de protección a las comunidades y el medio ambiente son pisoteadas a base de los millones de dólares de estos empresarios, en su gran parte extranjeros. Sojales y fumigaciones a la vera del camino, en las cercanías de las escuelas y las comunidades rurales. El veneno fumigado mata todo lo que no sea soja, incluso vidas humanas. Diversas investigaciones científicas han corroborado sus efectos nocivos para la salud. Estos crímenes son cometidos con la misma impunidad que caracteriza a los cárteles del narcotráfico (…)”.

Tantas ganas tenemos de conocer el interior del país que el viernes pasado nos acoplamos a un viaje para conocer el Chaco durante este finde con gente de España y Paraguay, plan que quedó anulado por no sé muy bien qué motivo (acá se desqueda con la misma facilidad que se queda y a minutos antes de la reunión). Pero ello nos dio la posibilidad de conocer la fiesta de la frutilla (fresa) que se hace todos los años por estas fechas en Areguá, ciudad próxima a Asunción. El ambiente se animó por la tarde, momento en el que todo el mundo se acercó para comprar frutilla y degustar mermelada, licores, helados, tartas y empanadas de fresa. ¡Todo súper bueno y de gran calidad! Aprovechamos también para volver al lago Ypacaraí, que su silencio y relax se precisan de vez en cuando ante el incansable barullo de la capital.
Parece que no pero con esto y más ya pasó un mes. Un mes en el que se sucedieron multitud de cosas, imposible describirlas todas aquí, y se nos agolparon cantidad de sensaciones. Dimos pasos de gigantes, anduvimos por alegres veredas y sombríos rincones, atravesamos senderos dispares, coloridos, bulliciosos… Todo ello, dicho queda, acompañado por la nostalgia y la añoranza de no poder compartir todo esto con la gente que nos gustaría.
Por cierto, que el trabajo va viento en popa. Progresa moderadamente, despacito y con calma pero seguro. Dando pequeños pasos firmes, buscando el progreso conjunto.
“Deberíamos vivir la felicidad intensamente y tendríamos que poderla guardar para que en los momentos que nos hiciera falta pudiéramos coger un poco, del mismo modo que guardamos cereales en la despensa” (I. Coixet).
5 Ago
Apenas nos hemos dado cuenta y ya es día 5 de agosto. Da la sensación de que llevamos en Paraguay mucho más tiempo y de que los días ha transcurrido tranquilos pero, a la vez, parece que fue ayer cuando aterrizamos en Asunción y nos recibió esa lluvia torrencial que nos impactó.
En estas últimas jornadas hemos seguido experimentando nuevas vivencias y sensaciones. A nivel laboral, avanzamos poco a poco. El pasado viernes nos reunimos con la junta directiva de la Red de Mujeres Munícipes y concretamos un poquito más la visión del proyecto y lo que consideramos que es prioritario para el buen funcionamiento de la organización. Las miembras están muy dispuestas a trabajar y a aunar esfuerzos para que las mujeres paraguayas cobren protagonismo y tengan mayor presencia en la vida pública. El ímpetu y la ilusión cobra especial relevavancia en algunas de ellas. Pero aunque parecen tener los objetivos claros, las acciones caminan despacio por cuestiones varias, sobre todo relacionadas con la gestión. En cualquier caso, el encuentro nos sirvió para compartir un espacio con ellas y mostrarles nuestra disposición para lo que sea preciso.
La semana pasada, el día 26, asistimos a una sesión de Parlamento Mujer en el Congreso. En Paraguay se está debatiendo en estos días la reforma del Código Electoral, para que las mujeres puedan optar en igualdad de oportunidades a cargos electos y que el porcentaje, por ley, no pueda ser inferior al 50 por ciento. Había representantes de distintos partidos políticos (el tema de la política aquí daría para hablar largo y tendido), aunque la iniciativa viene de la mano de la diputada Olga Ferreira, pero lo importante es que la práctica totalidad de las diputadas y simpatizantes de las formaciones políticas están de acuerdo en que tiene que aprobarse esa reforma, porque supone un paso más en la equidad de género. Actualmente, el porcentaje establecido es del 20 por ciento, así que la presencia femenina en política se desdibuja. Por supuesto, la Red apoya esta acción y en la sesión se leyó un documento que manifestaba su posición. Hay otro proyecto de reforma encabezado por Victor Bogado, que defiende el 33 por ciento en lugar del 50. Ese no nos interesa :p Aquí se puede leer un poquito más sobre el tema http://ppn.com.py/html/noticias/noticia-ver.asp?id=72975&desc=Mujeres-aspiran-elevar-a-un-50-el-cupo-en-las-listas-electorales
El evento laboral más importane que hemos tenido recientemente fue el del miércoles. La Red celebró una de sus jornadas ‘grandes’, con el nombre ‘Mujeres en Red, municipios fortalecidos’. Nos fuimos hasta Curuguaty, mochila en mano, para encontrarnos con las miembras de la RMMP. Y volvimos con muy buenas sensaciones, sobre todo por la actitud de las participantes: muy activas, participativas, ilusionadas. Siendo conscientes de la brecha tremendamente abierta que aún existe entre una mitad y otra de la población por mera diferencia de sexo, que pasa a convertirse en desigualdades de género. (Lola, la voluntaria experta de Felcode que ya marcha mañana, nos ha hecho adentrarnos un poco más en todo este interesante mundo de la igualdad).


Fue llamativo porque en ese encuentro estaba prevista, en un principio, la intervención del intendente de Curuguaty, quien también es presidente de la Mancomunidad de Mbaracayú (a la que pertenece ese municipio) denunciado por violencia contra su pareja, una niña de 16 años. Evidentemente, al final no participó. No tendría ningún sentido y habría ido en contra de los principios de la RMMP. Esto, que parece tan obvio, no siempre lo es por aquí, sobre todo cuando en la tela de araña se tejen relaciones políticas y personales. Al final del encuentro, la presidenta de la Red leyó un comunicado dejando clara la posición. Aquí van algunas noticias sobre el evento que aparecieron en medios de aquí.
http://www.abc.com.py/nota/segundo-encuentro-de-capacitacion-a-mujeres-municipes-este-miercoles/
http://novaparaguay.com/nota.asp?n=2011_8_3&id=17341&id_tiponota=11
Podríamos estar todo el día desgranando lo que pasa por este país, pero no es cuestión de escribir un testamento. La vida transcurre plácida y ligera. Este finde nos vamos a Coronel Oviedo, al interior, a formarnos y seguir conociendo el interior del país. Porque Asunción no deja de ser una gran ciudad con todo lo que ello conlleva.
Tráfico vertiginoso con descanso dominical, un lindo caos generalizado, puestos callejeros de comida, autobuses que te bambolean y en los que el conductor dice ‘Dale, dale al fondo’ cuando no hay un milímetro libre, teatro amateur, circo, conciertos, pobreza, indígenas acampados en el centro reclamando sus tierras, polícías en cada cuadra (manzana), miradas curiosas y furtivas, risas y sonrisas, cosas iguales con distinto nombre y el mismo nombre para algo distinto.
Todo eso y mucho más en un hermoso confluir continuo de ideas y sensaciones. Porque, como dijo Virginia Wolf, también presente a través de sus palabras en el encuentro de Curuguaty, “no hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”.
26 Jul

Se cumplieron dos semanitas en Asunción y la vida sigue y sigue. La rutina ha empezado a notarse en nuestras vidas y lo agradecemos porque necesitábamos centrarnos en horarios y cosas para hacer. Deciros que estamos muy bien y que poco a poco nos vamos haciendo con la ciudad y sus gentes. Es difícil, todos los comienzos lo son, pero no complicado ni imposible cuando hay ganas.
El trabajo aún no ha cogido mucha forma, todo hay que decirlo, porque tenemos que redefinir el objetivo para el que vinimos a trabajar, es decir, que de pronto han surgido cosas con las que no contábamos y que son necesarias para que nuestra labor aquí tenga fundamento y deje huella, que es algo esencial para lo que vinimos en Paraguay. Pero esperamos que con el paso de los días todo se vaya acoplando en su sitio. Aún así, a cada instante aprendemos algo nuevo sobre la vida en el país: sistema político, situación de las mujeres y sus derechos, educación, costumbres… Y es que, a pesar de las semejanzas culturales hay demasiadas diferencias que, a veces, sólo a veces, nos sacan de quicio.
Son muchas las cosas que ahora se nos vienen a la cabeza para contar aquí ya que en estos 15 días han surgido miles de momentos y eso que la vida en Asunción discurre de lo más tranquila. No es una ciudad muy bonita, impactante, llena de colorido y edificios a los que visitar, pero tiene su cosa. Aunque al principio nos pareció fea y sucia, la percepción va cambiando poco a poco, sobre todo al conocer sitios y gente que la hacen más acogedora. Lo que sí es algo caótica y no sé si el “desorden” de los y las locales tiene algo que ver: el tráfico es súper acelerado y nunca, jamás, se respeta a los peatones (cruzar alguna de las vías más rodadas puede ser una gran odisea); los pasos de cebra no existen para lxs conductorxs y los colectivos (autobuses) son lo más ruidosos, tanto que en algunos ni escuchas lo que te cuenta el compañero de al lado en una conversación. Pero también tiene su lado simpático como la imagen de los y las locales bebiendo tereré, ya sea trabajando, caminando por la calle, conduciendo… Toooodo el mundo va con su “tetera” y su vaso especial para degustar esta bebida, que se diferencia del mate argentino en que se toma fría y no caliente. Otra de las cosas que hacen auténtico al país es el idioma, a veces complicadísimo de entender y eso que es castellano. Recuerdo la definición que nos hacía José antes de partir “el acento paraguayo se parece a la pronunciación de Aznar cuando imitaba el acento de Arizona”. Pues sí, gente, es eso mismo. Algo rarísimo que no se puede explicar aquí, tan sólo escuchar y saber cómo. Lo mejor, el “dale, dale…” con ritmillo latino que viene a significar a nuestro “vale” pero con mucha más gracia y que se utiliza para casi todo.
Otro de los apuntes que te llaman la atención son los puestos ambulantes, ya sea en la calle o en los propios colectivos. Personas que se suben y bajan de los buses cargados de todo tipo de objetos: chicles, refrescos, pilas, ropa interior, fruta… Lo malo es que la mayoría tiene que vender cualquier cosa para sacar un sustento económico familiar ya que la vida acá es bien cara, al menos comparada con los sueldos que se reciben. Los años en los que fue una gran potencia (sobre todo económica) y que coincidieron con la Guerra de la Triple Alianza (finales del siglo XIX), se alejan mucho de la actualidad ya que hoy es uno de los países con menor Índice de Desarrollo Humano de toda Latinoamérica, situado en la posición 96 (http://hdrstats.undp.org/es/paises/perfiles/PRY.html) por detrás de Chile (45), Argentina (46), Uruguay (52), Perú (63), Brasil (73), Venezuela (75), Ecuador (77), Colombia (79) y Bolivia (95), según los datos de 2010 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Quizás por ello, la capital paraguaya, lo único visto hasta ahora, muestra imágenes de sobriedad y estancamiento que no se acoplan con el nivel medio de la ciudadanía.
La próxima semana viajaremos al noreste del país, al departamento de Curuguaty puesto que participaremos en las jornadas que la Red de Mujeres Municipíes de Paraguay (RMMP) está organizando sobre fortalecimiento y municipalismo dirigida a intendentas (alcaldesas) y concejalas del país. Es algo que estamos esperando como agua de mayo por tres motivo: primero, porque nos adentraremos en el interior del país y veremos otra realidad; segundo, porque en el acto conoceremos también a las mujeres que forman parte de la Red y su manera de trabajar; y tercero, porque el encuentro servirá para reivindicar la postura de rechazo de la Red ante la violencia de género y, más concretamente, hacia la surgida la pasada semana por parte del propio intendente (alcalde) de Curuguaty, quien golpeó a su concubina, de 16 años (http://www.ultimahora.com/notas/446791-Denuncian-al-intendente-de-Curuguaty-por-supuesta-agresi-n-a-su-pareja-de-16-a-os-)
Esperemos que dicho evento sea de lo más satisfactorio en todos los sentidos y sigamos avanzando en el progreso y fortalecimiento de esta Red que puede hacer mucho en y por el país ya que el movimiento feminista en Paraguay tiene poco peso y aún mucho camino que recorrer.
Pero será en otra entrada cuando os detallaremos más y mejores cosas que vayan sucediendo en este devenir ya que aún nos queda mucho tiempo para ir concretando estas y otras pinceladas de eso que nos asombra, nos impacta, nos gusta y no, nos llama y nos calla. Hasta entonces, pues…
¡Esperamos que todo siga bien por donde quiera que estén! Sean felices.
“Sólo se aguarda una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren gozar del fruto, la civilización se hunde”. (J. Ortega y Gasset)
19 Jul
Después de casi diez días en el país, con más vivencias y sensaciones en la mochila, estamos sumergidas de lleno en la Red de Mujeres Munícipes de Paraguay (RMMP). Por el momento, estamos nutriéndonos con toda la documentación que tenemos a nuestro alcance, diseñando el plan de trabajo y manteniendo encuentros con actores importantes del entorno que pueden ayudarnos y apoyarnos en nuestra labor.
La tarea se vislumbra árdua pero procuraremos implicarnos y poner todo de nuestra parte. Nos hemos reunido con la ministra de la Mujer, que nos recibió muy amablemente. También hemos estado con personal de la OTC de aquí y con técnicas de la Municipalidad de Asunción.
En fin, que aquí seguimos, adentrándonos poco a poco en la sociedad parguaya y todo lo que ello conlleva.
Asunción es una gran ciudad y todavía no hemos viajado al centro, a conocer el Paraguay autóctono y originario. En breve, algún fin de semana de estos, haremos alguna excursión por zonas que nos han recomendado.
Ya os seguiremos contando cómo va todo.
Besos y abrazos desde Asunción
9 Jul
Primera entrada a ese nuestro blog y esta vuestra casa para anunciaros que ¡¡nos vamos a Paraguay!! Salimos en unas horas y nos os podéis imaginar cómo están los ánimos y los nervios, revoloteando por doquier. Las sensaciones se mezclan haciendonos seres incomprendidas: alegría, impaciencia, pena… Las despedidas de familiares y amigos no ayudan del todo a hacer que la marcha sea algo más fácil aunque desde aquí, agradecemos todo el apoyo y los muchos ánimos recibidos.
Para aquellos/as que aún no sepan por dónde va esto, muy simple: Esmeralda and Silvia, dos viejas amigas, locas, periodistas, exnicas y amantes de la aventura (entre otras muchas cosas), formarán equipo para llevar la comunicación de la Red de Mujeres Municipíes de Paraguay durante seis meses. Lo mucho aprendido durante este último año sobre cooperación internacional para el desarrollo lo pondremos en práctica a partir del próximo lunes con muchas ganas. Pero no será hasta entonces cuando nos pondremos en serio con este espacio para poder contaros al detalle los pasos que vamos dando. Tan sólo esperemos que desde la distancia todos/as vayamos aprendiendo, conociendo y disfrutando de lo que nos va pasando y de lo que Paraguay nos ofrezca.
¡¡Sean felices y nos vemos a la vuelta!!
“En los momentos en los que necesitamos tomar una decisión importante, es mejor confiar en el impulso, en la pasión, porque la razón generalmente procura alejarnos del sueño justificando que aún no ha llegado la hora. La razón teme a la derrota, mientras que la intuición ama la vida y sus desafíos”
(Paulo Coelho)
1 Jul
Bienvenid@! Comienza una nueva experiencia para Esmeralda y Silvia, dos jóvenes extremeñas que van a pasar seis meses formándose y trabajando en un proyecto de Cooperación Internacional para el Desarrollo con FELCODE en Paraguay.
Te invitamos a que les acompañes durante su estancia en el país y compartas con ellas sus vivencias y aprendizajes.