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El tiempo que nos queda en este país, en este continente, se va agotando como una vela. Empiezan aflorar las primeras conclusiones sobre este viaje, el análisis es difícil e importante, no hay que limitarse solo hacer y hacer, sino hay que analizar y sacar conclusiones de nuestras acciones, actos y demás.
En cuanto al tiempo pasado aquí, como experiencia increíble, inolvidable, nos llevamos mil historias que contar e infinitas que recordar. Todo ha sido una aventura que no sabiamos ni cuando iba a empezar ni cuando iba a terminar, desde salir a comer, hasta dar un paseo se convertía en anécdota tras anécdota que no te daba tiempo analizar y mucho menos apuntar. Las que más quedaran en el recuerdo y otras caerán en el olvido, pero eso tampoco es malo, por que siempre queda un pequeño residuo de algo que aflorara en la siguiente experiencia parecida, así es nuestra mente.
En cuanto al proyecto, se podría haber planteado mejor, necesitaría otro punto de vista, una vuelta de tuerca, los objetivos son buenos, las ideas mejores, pero falla una cosa, la logística, no se puede empezar la casa por el tejado. Lástima que las cosas en cooperación funcionen así en la mayoría de los casos. Primero haz un proyecto, luego recibe el dinero y adapta el proyecto a lo que te piden y luego ya verás quien lo ejecuta. Pero de todo se aprende y hemos venido aquí aprender y a subsanar los errores que puede haber para que la próxima vez no se caiga en los mismos fallos. El trabajo como siempre, poco a poco, unos días llegamos con la moral muy alta y nos desilusionamos al ver que por ejemplo no han regado y otros días, llegamos con la moral baja y nos encontramos a todos los hombres con sus respectivas bestias desyerbando el cacahuete….Una imagen de postal, más de ocho animales arando una parcela tan verde que parecía maíz en su pleno esplendor.
La concepción de proyectos a largo plazo no es una forma de ver la vida en este país, aquí lo que interesa es dinero rápido y si puede ser fácil mejor, como en cualquier lado. Pero la percepción: no ver más allá del mismo día en el que vives, choca muy fuerte con nuestra forma de ver la vida. Aquí el mañana es el mañana y hoy nos preocupamos de las cosas de hoy, el “NO DEJES PARA MAÑANA LO QUE PUEDAS HACER HOY” lo cambian por el “SI LO PUEDES HACER MAÑANA PARA QUE LO VAS HACER HOY”
En cuanto al Ramadan, estamos aprendiendo una forma de vida, que muchas veces desde nuestros países se ve complicada y como algo sin sentido, pero aquí se siente tanto como la Semana Santa en Sevilla. Sobre las ocho menos cuarto de la tarde, que es el último rezo, empiezan a comer. Todo un ritual, empiezan con un poco de pan, mantequilla y un café para preparar el estomago y luego sobre las diez de la noche cenan. Maisa, nuestro compañero de casa, nos explica el por qué de cada cosa y la verdad es que los primeros días su ánimo estaba un poco apagado hasta que se acostumbró su cuerpo. Lleva practicando el Ramadán desde los 7 años y tiene 42, es decir, 35 años haciendo Ramadán, que son 35 meses sin comer….Eso es un dineral ahorrado en comida. jaja.
Bueno, sin más os dejamos y empieza la cuenta atrás de esta increíble historia de dos extremeños que se desarrolla en Senegal.
El tiempo pasa rápido por estos lares, empiezas a trabajar un martes (el domingo y el lunes son nuestros días de descanso) y cuando nos queremos dar cuenta estamos viviendo otro intenso fin de semana perdido en algún lugar de esta inmensa geografía diciendo: Ya pasó otra semana.
Los trabajos hasta ahora van bien, o medianamente bien se podría decir, el mango está tirando perfectamente y el melón ha germinado sin más complicaciones….pero ahora el problema es otro, son las plagas, ciertos bichitos se dedican hacer de las suyas sin tener en cuenta el daño que hacen. Por ello vamos tomando algunas medidas para intentar solucionar este gran problema.
El melón está siendo atacado por algo (creemos que una larva) que se mete dentro del fruto cuando está pequeño y termina comiéndoselo, esperemos que el producto con el que curamos vaya haciendo su efecto.
Otro contratiempo son las liebres, las cuales se dedican a mordisquear el melón y a dejarlo todo marcado siendo inservible para la venta, el otro día cogimos una pequeñita, esto nos preocupa, porque no sabemos como evitar sus ataques, pero lo conseguiremos; al igual que unas graciosas ardillas que corretean sin más ton ni son por todos sitios y que nos damos cuenta que les encanta romper las mangueras del goteo para poder beber, las pondremos bebederos en otro lado y esperemos que dejen esa afición porque sino habrá que tomar otras medidas. Pero bueno estos son los contratiempos que tiene la agricultura y de los que debemos aprender e intentar contrarrestar con nuestras técnicas.
Los fines de semana no son menos intensos que los días de trabajo en el campo. Este fin de semana hemos visitado la ciudad sagrada de Touba, donde todos los fieles vienen a ver la gran mezquita que llevan construyendo los maoríes hace años, es simple y llanamente una obra arquitectónica impresionante, pero también demuestra el poderío y la grandeza de esta corriente religiosa islámica de la cual es toda la ciudad santa, el negocio del cacahuete senegalés y demás gestos de grandeza.
La vida aquí sigue sorprendiéndonos, menos que al principio, pero sigue siendo todo diferente, esto es como un desguace de Europa: todos los autos que tienen o son coches antiguos de allí o son coches de lujo. Ves a un burro con un carro y un eje de coche para el carro y al lado un porche cayene, incoherencias cuantas quieras y cosas graciosas más, un burro con un carro tuneado y en el carro matricula de Logroño ( y esto es enserio) nos partimos de la risa.
El sabor de África es totalmente distinto al de Europa, por supuesto y al de Latino América, son formas de vivir distintas, sin conciencia del tiempo, sin preocupaciones nada más allá de los 15 siguientes minutos, viviendo en la calle todo el día, incluso durmiendo en la calle, no por necesidad sino por calor o por costumbre, aquí no cierra nada, pero eso si a la hora de rezar, 20 minutos antes empiezan todos los megáfonos de las mezquitas a llamar a la gente para ir al rezo.
Bueno pues por lo demás la vida sigue tranquila y a su ritmo por aquí, os agradecemos a todos aquellos que visitáis nuestro blog y que nos apoyáis desde la lejanía pero, AVISAMOS, esta es la forma que nosotros vemos de esta realidad y la que queremos compartir, cualquier persona que viva una experiencia como esta puede ver las cosas, igual o distintas, para conocer esta realidad es indispensable saborearla.
Besos y achuchones de Jota y Sergio.
Hoy fue el primer día que fuimos a trabajar a NDAMDATOU, la gente nos recibió muy bien, con mucha expectación, pues muchos de ellos, sobre todo los pequeños, era la primera vez que veían un blanco.
Tras planificar y organizar un poco el trabajo, comenzamos limpiando hierbas de los tomates y de los melones del vivero. Al principio fue un poco caos pues el sentido del orden no está muy desarrollado y no se organizaban muy bien; iban de un lado a otro se cambiaban de surco… pero después de explicarles que las yerbas que están al lado de los cultivos compiten con ellas por el agua, y que tenemos que ir siguiendo un orden para que no se queden plantas atrás sin quitar las malas hierbas, al final, niños, mujeres y hombres todos trabajando con nosotros dos para llevar a buen puerto a este proyecto.
Empezamos trabajando 7 personas y terminamos 18 entre adultos y niños. Y por cierto, ya estamos los dos quemados por el sol, y eso que está nublado.
En cuanto a la gente que está aquí con nosotros, somos 5. Nosotros dos, Yaga es conductor del coche, quad y trabajador de la finca con nosotros, Sheriff como su propio nombre indica es el director del proyecto, Maisa es el gerente del proyecto, es un hombre mayor, que está las 24 horas con nosotros, atendiéndonos en todo lo que necesitamos e intentando aprender español y enseñarnos Francés y Wolof (la verdad es que le tenemos que agradecer la paciencia que tiene) . Por último Sherf y Califa son dos de los agricultores que están trabajando y llevan el vivero junto a Ibra , que es el tractorista.
La conexión a internet es mucho peor de lo que esperábamos y los ciber son bastante lentos y con unos sistemas operativos muy raros, por eso os pedimos paciencia y con las entradas al blog.
Ba Suba (hasta mañana en Wolof)
Besos y abrazos de Jota y Sergio.
Hasta la próxima.
Pues si, ya estamos en Senegal, con sus gentes, sus comidas, sus costumbres, su vida, su tranquilidad…
Después de mucho viajar, de retrasos en los vuelos, de movimientos intranquilos en los aviones y demás, llegamos a Dakar, esta increíble ciudad donde todo es un caos.
Sentimos África en nuestras propias carnes, la gente nos miraba raro, como si fuéramos de otro planeta, ¿realmente lo somos? O es que la globalización no funciona tan bien como pensábamos. No sé pero entre eso y que el idioma lo llevábamos mal, todo fue increíble.
Nos recogió Bamba, dormimos en Dakar y a la mañana siguiente fuimos a recorrer Dakar, ver la sede de la asociación aquí, comimos, compramos cosas que necesitábamos como agua, mosquiteras y algunos artículos necesarios para la vida en Mékhé.
La gente nos miraba impresionada, nos decía TUBAT (blanco en wolof, uno de los dialectos nativos de Senegal) inevitablemente sentimos un racismo no discriminatorio pero sí de diferencia y de sorpresa. No dejamos de ser los blancos, con dinero.
En cuanto al idioma lo llevamos poco a poco, aprendiendo, con el diccionario y una guía de español todo el día y haciendo mímica, menos mal que somos buenos al “parti” y la gente más o menos nos entiende (o eso nos creemos nosotros), en dos días que llevamos y desde que se marchó Bamba, hemos aprendido mucho, dicen que cuando la necesidad aprieta…
Pues el primer día en la casa fue duro, mucho relec para los mosquitos, mucho calor, cansancio del viaje, intranquilidad por lo que nos íbamos a encontrar al día siguiente en el poblado donde vamos a desarrollar el proyecto, pero poco a poco nos fuimos adaptando y las cosas fueron saliendo. El proyecto se desarrollará en un poblado a 20 km de Mékhé, un poblado con sus chozas de paja, sus gentes tranquilas y sus animales sueltos por todos lados.
El proyecto cuenta con 5 ha de mandioc (yuca), 5 ha de cacahuete que sembraremos cuando llueva, 5 ha de mango donde pondremos también melón intercalado. La zona es muy seca, tienen sistemas de goteo, pero la tierra es un autentico arenal, a pesar de eso tienen un vivero de aproximadamente 1ha donde tienen sembrado berenjena, tomate, melón y algunos mangos para trasplantar. Nuestro cometido aquí es intentar combinar nuestras técnicas de cultivo con las suyas para intentar sacar mayores producciones. Los agricultores se quedarían con un 35% de la producción para su consumos y el 65% restante se lo quedaría ASOMACS para venderlo y reinvertir este dinero en este mismo poblado.
En lo que respecta a la comida, de momento no lo llevamos mal, comemos y cenamos en un restaurante de la calle, en el que nos sirven la comida en un plato con la mano y la higiene a la que estamos acostumbrados se pasa un poco por alto, nos sorprende y nos da respeto pero aquí hemos venido a conocer la cultura, las costumbres y la gastronomía senegalesa y no podemos diferenciarnos de ellos en nada, somos las mismas personas, nuestra única y simple diferencia es un 0,01% de los genes que hacen que la melanina esté más presente en unos que en otros. Hemos comido pollo, vaca, pescado, incluso esta mañana comimos sardina, con arroz, lechuga, yuca, zanahoria, berenjena, pimiento…Esta bastante rico, pero aquí la gente lo come todo demasiado picante y entre el calor que hace y lo picante de las comidas salimos de allí con la camisa mojada de sudor como si hubiéramos estado trabajando de sol a sol.
Bienvenid@! Comienza una nueva experiencia para Sergio y Jota, dos jóvenes extremeños que van a pasar tres meses en Senegal, formándose y trabajando en un proyecto de Cooperación Internacional para el Desarrollo con la ONGD Macodou S.Sall.
Te invitamos a que les acompañes durante su estancia en el país y compartas con ellos sus vivencias y aprendizajes.
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